Hay aproximadamente cincuenta composiciones para teclado que pueden haber sido escritas o no por Johann Sebastian Bach y cuya atribución plantea importantes desafíos. Algunos se han atribuido durante mucho tiempo a J. S. Bach, validados por exámenes críticos recientes de las fuentes, mientras que otros siguen siendo enigmáticos o de autoría incierta. Una mayor complejidad surge de piezas que alguna vez estuvieron firmemente establecidas en el repertorio de Bach, pero ahora asociadas con el legado de los hijos, estudiantes y colegas del compositor. Un depósito notable de estas composiciones se encuentra en el controvertido manuscrito P 804 de Johann Peter Kellner, conservado en la Deutsches National Bibliothek de Berlín. Esta fuente, que documenta las primeras versiones de muchas composiciones para teclado, incluso famosas, añade controversia al corpus de Bach. A pesar de la incertidumbre sobre el autor, este grupo de piezas contiene compositores espléndidos; el presente álbum Da Vinci Classics presenta algunos de ellos en la vívida interpretación del clavecinista italiano Sergio Gasparella.