Sebastián Durón es generalmente reconocido como uno de los principales compositores españoles de música teatral, aunque este repertorio apenas se realiza en la actualidad, incluso en versión de concierto. Hasta donde sabemos, se han conservado diez partituras completas de las obras teatrales de Durón, cuatro de las cuales se cantan por completo, un número que es más alto que el encontrado en la música de teatro por otros músicos españoles importantes de los siglos XVII y XVIII, como Juan Hidalgo, Juan de Navas o Antonio Literes. El hecho de que, en su música teatral, Durón usa tanto las convenciones del teatro de la corte española del siglo XVII como algunos elementos de la dramma per musica ha colocado estas piezas en un territorio difuso y poco entendido, a diferencia de lo que sucede con las obras de Hidalgo y Literes, repertorio que se ha estudiado mejor. Para algunos estudiosos, la música teatral de Durón es incoherente debido a la introducción de elementos que no son familiares para el teatro de la corte española, en contraste con la gran dramaturgia ideada por Calderón de la Barca e Hidalgo. Por el contrario, para otros estudiosos, la música de Durón es notable por su apertura a la modernidad, aunque es una modernización tímida contra la decidida italianización que se observa en Literes y otros músicos posteriores. En nuestra opinión, sin embargo, el trabajo teatral de Durón exhibe una gran originalidad y drama en sí mismo, lo cual es difícil de entender si lo abordamos con los modelos abstractos que enfrentan la tradición a la modernidad, o el español al italiano.