La reina Victoria (Queen Victoria, 1921) no es sólola obra más aplaudida y reeditada de Strachey sino también la que mejor ejemplifica, sin discusión apenas,el canon del género. Rigurosa y amena al mismo tiempo, su autor nos ofrece en ella, apretada y sutilmente, el retrato tan lleno de admiración como de ironía,de una reina que dió nombre a todo un periodo histórico, de una clase social en plena auge, la burguesía,y de un país, la Gran Bretaña, por entonces en el cenit de su poder.