Los estudios de Gyorgy Ligeti redefinieron las posibilidades tonales del piano y se consideran uno de sus principales logros creativos, además de ser uno de los conjuntos de estudios de piano más importantes del siglo XX. Inevitablemente, recurren a influencias del pasado, como Chopin y Debussy, pero evitan cualquier sentido de eclecticismo. El uso a menudo espectacularmente virtuoso de Ligeti de ritmos complejos y patrones geométricos procede de ideas básicas simples para crear música que no es 'ni 'vanguardista' ni 'tradicional', ni tonal ni atonal', y siempre respaldada por ese destello de humor en el compositor.