Bruno Canino, pianista y Paolo Ardinghi, violinista, prueban suerte en este nuevo álbum íntegramente dedicado a las Sonatas para violín y piano de Wolfgang Amadeus Mozart, aceptando el arduo desafío de dar vida y alma a la obra inmortal del genio salzburgués. En su camino abordan obras que se han convertido en pilares de la producción violinística como KV 296, KV 301, KV 376 hasta el concertante KV 454, considerada esta última entre las obras más exigentes y complejas de su producción violinística. El genio de Mozart se expresa en estas obras con la máxima potencia, madurando paulatinamente el género sonatista que ya se había consolidado a finales del siglo XVIII.