La escuela compositiva francesa del siglo XX se distinguió, entre otras características, por su refinado tratamiento del timbre y la orquestación. Estos rasgos emergen claramente en las obras grabadas en este álbum Da Vinci Classics, que recopila tríos para flauta, arpa y violonchelo. Las composiciones presentan otros elementos comunes: sus autores no rechazan completamente la tonalidad, prefiriendo en cambio una reinterpretación de sus principios en diálogo con la modernidad y la modalidad. También comparten una vena melódica pronunciada y una ironía sutil. El programa incluye obras de Jacques Ibert (Deux Interludes, originalmente parte de una pieza de música incidental), André Jolivet (Pastorales de Noël), Jean Françaix (Trío, 1971), Henri Martelli (Trío, 1976) y Jean-Michel Damase (Trío, 1946). En conjunto, estas composiciones representan una amplia gama de estilos, pero también un camino bastante homogéneo en la música francesa del siglo XX.