La obra para piano de Tomás Buxó de esta grabación muestra una estética sonora plenamente romántica, sin renunciar a una escritura armónicamente más moderna en favor de la voluntad de descripción y evocación necesarias. Al margen de modas y vanguardias con las que Buxó convivió en los primeros años del s.XX, Buxó permanece fiel a su propio estilo y crea una música que reivindica el poder de la melodía como el recurso más directo para captar la atención del oyente. Miquel Farré, piano; Marc Farré, flauta, Pep Serdà, piano.