Formados en 1999, los desnaturalizados del heavy Yakuza, con sede en Chicago, pertenecen a un género propio que Pitchfork describe como 'una aleación especializada y extraña'. Su música, tan ecléctica y difícil de encasillar, se ha descrito como metal de vanguardia, metal progresivo, metal alternativo, rock experimental, jazz metal, art metal y post-metal.