El Holandés Errante fue la ópera que despertó el interés de Wagner. Aunque Wagner seguía empleando arias y coros independientes, su concepto operístico trascendió obras anteriores como Rienzi, influenciada por la gran ópera francesa. La historia sobrenatural del holandés, condenado a surcar los mares a menos que una esposa le sea fiel hasta la muerte, inspiró una obra ambiciosa en la que Wagner logró, por primera vez, aunar su visión dramática y musical con un poderoso efecto combinado.