A lo largo de los siglos se han compuesto muchas obras maestras para el violonchelo, el miembro de la familia de las cuerdas cuyo timbre se dice que se asemeja más a la voz humana. Se han creado decenas de obras monumentales, tanto de cámara como de concierto, para este atractivo instrumento: desde Bach hasta Bloch, desde Boccherini hasta Britten. Los compositores holandeses también han mostrado interés por el instrumento, especialmente en el siglo XX, componiendo obras que no solo presentan el violonchelo sino también las habilidades de los virtuosos violonchelistas que admiraban, cuya interpretación insufla vida a la música holandesa de este siglo, añadiendo su melodiosa voz a la historia de la música de todas las naciones.