Claude Debussy definió la guitarra como un 'clavicémbalo expresivo' tras escuchar a Miguel Llobet. La guitarra clásica ha recibido numerosas adaptaciones de música renacentista, barroca y especialmente de obras para teclado. Frescobaldi, influyente en Italia y más allá, fue organista en San Pedro y clavecinista destacado. Gaetano Greco trabajó en Nápoles y enseñó a figuras como Domenico Scarlatti. Domenico Alberti es recordado por el bajo homónimo y su colección de Sonatas Op. 1. Domenico Zipoli, alumno de Pasquini y sacerdote jesuita, emigró a Paraguay donde falleció antes de ordenarse. Pasquini fue puente entre Frescobaldi y Scarlatti, adoptando sus ideas en variaciones. Benedetto Marcello fue un erudito que compuso numerosas sonatas para violonchelo y clavicémbalo. Cimarosa, conocido principalmente por sus óperas, aportó sonatas para teclado influidas por Scarlatti. Domenico Scarlatti compuso 555 sonatas para teclado, base de muchas transcripciones para guitarra. Paradies también fue apreciado por Mozart y otros virtuosos del teclado. Antonio De Innocentis interpreta y arregla estas piezas para guitarra con gran dedicación.