Además de sus composiciones populares, como obras orquestales y música de cámara, György Ligeti también escribió música vocal, entre ellas numerosas y exigentes obras corales a cappella. Éstas, al igual que sus obras instrumentales tratadas canónicamente, reflejan sus cambios de estilo. Con la excepción de la latina 'Lux aeterna' (1966) y 'Three Fantasias' basada en Friedrich Hölderlin (1982), Ligeti musicalizó exclusivamente la poesía húngara, mostrando una marcada preferencia por los textos de Balint Balassa (1554-1594) y Sándor Weöres. (1913-1989). Ligeti quería poner música a los contenidos respectivos programáticamente, pero se centró especialmente en secuencias de sonido fonéticas particulares, ritmos, entonaciones y acentuaciones del idioma húngaro.