Per voi ardo presenta una gran cantidad de madrigales italianos en la forma en que se conservan en España en los libros de vihuela de Enríquez de Valderrábano (1547), Diego Pisador (1552) y Miguel de Fuenllana (1554). Se complementan por escenarios de Alonso Mudarra, composiciones originales como Milán, utilizando textos italianos del mismo sabor, y con acompañamientos paralelos a los madrigales arreglados en Muchas maneras. Algunas obras en solitario de Mudarra y Fuenllana ofrecer breves momentos Los arreglos de Valderrábano, Pisador y Fuenllana, en cambio, siguen exactamente el precedente de la colección de Willaert-Verdelot de 1536. Son arreglos de tablatura de los madrigales sin modificación que se cantan exactamente de la manera en que Verdelot y Willaert previó. En ausencia de fuentes paralelas en Italia, son importantes no solo como evidencia de la propagación de esta práctica a España, sino también como el principal escrito evidencia que confirma una práctica continua del canto arreglos de madrigales de 1530 durante décadas después de que apareció por primera vez.