
El trabajo directo con los intérpretes es un potente catalizador del nuevo repertorio en la trayectoria creativa de Eduardo Costa. Hay que destacar de forma sobresaliente el estrecho vínculo del autor con Salvador Espasa y Julián Elvira, dos relaciones que han marcado su catálogo. Costa es miembro desde su fundación en 1991 de la Orquesta de Flautas de Madrid, que dirige Salvador Espasa. Esta asociación ha propiciado, entre otros frutos, un extenso apartado de nuevas piezas y de arreglos para esta formación. Por otra parte, la intensa colaboración artística con Julián Elvira en sus espectáculos desde 2002, así como el trabajo creativo conjunto, ha generado una serie de obras originales para flauta, concretamente para la flauta Prónomo, el gran proyecto vital de Elvira. Se trata de un nuevo instrumento ideado y diseñado por Julián Elvira y construido por Stephen Wessel en 2009 que amplía de forma extraordinaria las posibilidades sonoras de la flauta moderna propuesta por Boehm, y que consigue explotar al máximo sus cualidades expresivas. La pianista Sofya Melikyan aporta su buen hacer en el teclado así como su afinidad estética con la expresión musical de Costa. Formada en su Armenia natal y posteriormente en Madrid, París y Nueva York, Melikyan pone en valor en sus interpretaciones el rigor, la técnica y una gran expresividad. A lo largo de su trayectoria ha combinado los recitales a solo, los conciertos como solista con orquesta y la participación en distintos grupos de música de cámara. Este último ámbito, que cultiva con entusiasmo, se ha convertido en uno de los ejes vertebrales de su carrera. Estos dos artistas, de larga trayectoria internacional, han unido sus fuerzas para conseguir versiones detallistas y apasionadas que, en su mayoría, constituyen las primeras grabaciones mundiales de estas piezas. Una colección que nos permite conocer las distintas etapas creativas del autor y sus variados perfiles a través de la flauta.