En sus 9 Sonatas para piano se puede seguir el completo desarrollo estilístico del compositor: desde la juvenil Opus 1 en estilo romántico tormentoso, pasando por el lenguaje de influencia neoclásica, hasta las efusiones angulares y percusionistas de las Sonatas de guerra, llegando finalmente en un suave estado de ánimo retrospectivo de la última Sonata. Las Sonatas constituyen un hito del pianismo del siglo XX, presentando nuevas técnicas y sonoridades, al tiempo que lleva los desafíos técnicos al límite.