Es imposible imaginar el panorama musical holandés sin Canto Ostinato. Esta obra maestra neoclásica del compositor Simeon Ten Holt (1923-2012) termina entre las diez primeras listas de música clásica cada año. La pieza, llamada cariñosamente Canto, es multicolor, tiene muchas representaciones y otras tantas formaciones. Cada actuación es única y más un ritual que un concierto, dice Ten Holt. Los patrones minimalistas y repetitivos hacen desaparecer la sensación del tiempo y dan paso al espacio. Espacio para los intérpretes, espacio para la creación, pero también espacio para los oyentes, espacio para la imaginación. Con esta grabación en vivo, Eric Vloeimans (trompeta) y Aart Bergwerff (órgano) añaden una nueva dimensión al caleidoscopio del Canto.