
IBS Classical presenta una nueva grabación protagonizada por la violinista Valerie Steenken y el pianista Ricardo Alí Álvarez, que reúne tres obras esenciales del repertorio camerístico de finales del siglo XIX y primera mitad del XX: la Sonata en Mi bemol mayor, Op. 18 de Richard Strauss (1887-1888), la Sonata en Si menor de Ottorino Respighi (1917) y la Sonata breve de Manuel M. Ponce (1930). El programa propone un diálogo entre tres tradiciones —alemana, italiana y mexicana, en el que convergen la brillantez virtuosística, la amplitud lírica y la riqueza pianística propias de un cambio de época: el tránsito entre el Romanticismo tardío y las nuevas estéticas del siglo XX. La Sonata Op. 18 de Strauss, estrenada por el propio compositor junto a Robert Heckmann en Múnich el 3 de octubre de 1888, revela la madurez de un autor joven pero plenamente consciente de su lenguaje. Su arquitectura firme, el impulso melódico de raíz operística y el lirismo del célebre Andante cantabile ('Improvisation') anticipan rasgos característicos del futuro autor de Don Juan y Vier letzte Lieder. Compuesta en plena madurez creativa, la Sonata en Si menor de Respighi —estrenada en Bolonia el 3 de marzo de 1918 por Arrigo Serato y el propio compositor— combina la exuberancia romántica con una escritura camerística de gran refinamiento. Su monumental Passacaglia final, heredera de la tradición barroca, constituye una de las páginas más ambiciosas y personales del repertorio violinístico italiano. Por su parte, la Sonata breve de Manuel M. Ponce, escrita en París en 1930 y estrenada en la École Normale de Musique en 1934 por Aurelio Fuentes y Hélen Huvelin, revela un lenguaje de clara vocación neoclásica: sobriedad formal, transparencia contrapuntística y delicado color modal. En ella se advierte la síntesis entre modernidad europea y sensibilidad mexicana que caracteriza al compositor. En esta grabación, Valerie Steenken y Ricardo Alí Álvarez ofrecen interpretaciones de extraordinaria coherencia estilística y profundidad expresiva: la energía juvenil y la elegancia estructural de Strauss, la amplitud retórica y el lirismo expansivo de Respighi, y la concisión luminosa de Ponce se entrelazan en un proyecto de rara unidad estética.